Defender

En mi concepción del fútbol hay dos corrientes filosóficas que explican las conductas defensivas de los equipos. Es una obviedad explicar que a partir de la adopción de una de ellas, hay miles de maneras y de lugares para ejercer esas pautas que buscan repeler el avance rival.

Es extraño que en un deporte colectivo como éste se quiera satanizar la idea de protegerse ante las intentonas del equipo contrario, cuando más bien deberíamos apreciar estos trabajos como parte esencial del modelo de juego de un equipo. No podemos describir la idea adoptada por un conjunto basados sólo en las maneras de atacar, es como si quisiéramos disociar ataque y defensa para convertirlas en conductas aisladas, independientes. No es posible borrar del mapa futbolístico la organización adoptada desde que se pierde la pelota y los esfuerzos que se hacen para recuperarla. Por ello me he convertido en un enemigo de los noticiarios deportivos, espacios en los que sólo vemos quien convierte el gol o quien lo erra, pero nunca el juego.

En los próximos días procuraré explicarme mejor y hacer mención a las dos corrientes filosóficas que originan esas maneras de defenderse y los lugares desde los cuales se pretende ejercer esa conducta. No pretendo recorrer todas las opciones porque creo que hay tantas formas de protegerse y responder como equipos en el mundo, sólo pretendo explicar esas dos corrientes y mostrar como están vinculadas con la faceta ofensiva. Todo desde la duda, donde no hay verdades absolutas

En fin, eso intentaré…

Análisis El camino

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Ignacio Benedetti View All →

Analista de deportes. Me has visto en Sport Plus, Canal Plus, MiTV, TELET, Telearagua, ESPN y Meridiano TV. Me has escuchado en 92.9FM, La Emisora Cultural de Caracas, el Circuito Nacional Belfort y Deportiva 1300. Me has leído en www.martiperarnau.com, la revista especializada The Tactical Room, el diario Líder, La Vinotinto.com, Revista Clímax, elestimulo.com y en otros portales deportivos. No celebro derrotas ni victorias porque me interesa conocer el cómo y entender para qué y por qué. Camino para encontrar lugares de descanso y bares sin música. Escucho porque mi experiencia es insuficiente. Hablo para generar ideas. Pienso porque es lo único que se hacer. Escribo para mostrar mi inconformidad. Y hago silencio porque me reconozco insoportable e ignorante. Mi única ambición es ser digno de las palabras del periodista y poeta argentino Joaquín Gianuzzi: "'Muy buenos días, abuelo… le agradezco mucho la incomodidad de haber estado vivo alguna vez, pero más le agradezco… el entusiasmo que puso en estar incómodo". Sigo incómodo e incomodando.

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